

















Cubito Robot vivió en el Tecnológico de Tláhuac uno de sus primeros encuentros reales con el mundo humano.
Recorrió el evento, conoció estudiantes, se tomó fotografías y descubrió cómo reaccionaban las personas al verlo moverse por primera vez frente al público.
Para Cubito, aquel día no se trató de parecerse más a un humano, sino de descubrir que podía seguir siendo él mismo
—un pequeño robot imperfecto, creado y cuidado por su fundador
— y aun así encontrar un lugar entre ellos.
Así comenzó oficialmente Cubito Robot Show.
